Bodorrios romanos
ANÉCDOTAS Y CHISMES HISTÓRICOS 37:
BODAS EN LA ANTIGUA ROMA (época de la república siglos V a.c. - I a.c.)
La víspera, la novia, puesto que iba a dejar de ser niña, consagraba a los dioses sus juguetes infantiles y sus vestidos de niña. El día de la boda, la desposada se vestía de una manera especial, y se adornaba con una guirnalda de flores, se tomaban los auspicios, se ofrecían sacrificios, generalmente un cordero, y se concluía con el contrato del matrimonio: "tabulae nuptiales". Tenía que haber, por lo menos, diez testigos.
Al preguntar el esposo el nombre de la esposa, ésta respondía: "Ubi tu Gaius, ego Gaia", es decir: “Si tu te llamas Cayo, yo me llamo Caya”. (La expresión española tocayo, tocaya que indica que dos personas se llaman de la misma manera, tiene su origen en esta expresión de la boda romana).
Después del banquete de bodas (muy parecida a las actuales o el que van a tener muchos poblareños esta noche en el Espeto, pero con cascos ), al atardecer tenía lugar la deductio: se fingía que se arrebataba a la novia de los brazos de su madre para llevarla a su nueva casa rememorando el rapto de las sabinas. Se solía ir en procesión, con música de flautas y gente con antorchas. Se invocaba a gritos al antiguo dios del matrimonio: Talassio. (Según la tradición escrita por Tito Livio, durante el rapto de las sabinas y jóvenes doncellas de otras ciudades cercanas que habían venido a las fiestas en honor a Neptuno, la más bella fue raptada por un grupo de plebeyos que servían a un patricio llamado Talasio para llevársela a él, y como todos preguntaban a quién se la llevaban, éstos contestaban continuamente “a Talasio” ......y de aquí pasó como costumbre en las bodas este grito "A Talasio!!").
La recién casada iba en el centro acompañada de tres niños, y detrás de ella se llevaba el símbolo de la perfecta matrona romana: la rueca y el huso para hilar la lana ( hoy día la pareja sólo llevan una hipoteca a cuestas). Tenía que ponerse bajo la protección de los Lares familiares, los dioses protectores del hogar, y para ello se untaba con aceite las jambas y el umbral de la entrada.
La esposa no debía tropezar en el umbral, ya que sería un mal presagio comenzar la vida de casada con un tropezón: por eso el novio la levantaba al entrar en la nueva casa (como hoy día, y en Britania las legiones romanas introdujeron también esta costumbre). Si el que tropezaba era el hombre no pasaba nada. En el atrium la recibía el esposo y le ofrecía el agua y el fuego ("aqua et igni accipere") como símbolo del culto doméstico. Al día siguiente, la esposa, con ropas de "mater familias" era admitida en el círculo de las matronas romanas.
Boda SINE MANU
La boda tradicional era llamada Confarreatio (digamos como símil actual, que era la boda por la iglesia, y la boda sine manu, parecida a la civil).
Al final de la República se hizo más popular esta otra forma de matrimonio: la esposa seguía perteneciendo a su familia y conservaba todos sus derechos y deberes familiares. Su fundamento era la convivencia de los esposos mientras duraba su mutuo consentimiento.
Esta era una manera más laxa de entender el lazo jurídico, pero no por eso el divorcio dejaba de ser una práctica excepcional, aunque ciertas personas hacían del matrimonio algo parecido a un deporte, con sus continuas bodas y divorcios a partir del siglo II a.c., al relajarse las antiguas costumbres romanas.
Otras curiosidades:
El uso de anillos de metal se remonta a la Roma monárquica (siglos VII- VI a.c.). Aunque hay vestigios anteriores, fue sobre el siglo IV a.c. que se acuñó el anillo de oro como símbolo de amor duradero y de compromiso ante la unión de una pareja. En la antigua Roma, una novia se ponía simplemente su mejor traje, o quizás un vestido nuevo (el traje blanco fue más tardío). La mayoría de las mujeres romanas preferían el color azul que simbolizaba la pureza.
La costumbre de incorporar algunos elementos como algo usado y algo de color rojo proviene de Inglaterra, donde existe un refrán popular que, además, agrega una moneda en el zapato de la novia ("Something old, something new / something borrowed, something blue / and a lucky sixpence in your shoe").
Lo usado simboliza la continuidad. Puede ser un trozo de encaje, una joya o un pañuelo de un familiar mayor y querido. Lo nuevo, generalmente el vestido o los anillos, representa el optimismo y la confianza en el futuro. Lo prestado traerá felicidad futura.
En Roma, la costumbre de que la novia se ubicara a la izquierda de su futuro esposo se remonta a los primeros años de La Roma de Rómulo para que el novio mantuviera su espada accesible durante la ceremonia. ¿Por qué? Porque muchas alianzas se originaban en un secuestro (secuestro de las sabinas) lo que hacía probable que algún miembro de la familia de la novia intentara reclamarla antes de la ritual declaración de "marido y mujer".
Algo largo.......pero espero que interesante, al menos al comprobar que no han variado mucho las costumbres (somos descendientes de su cultura y sus costumbres, no sólo de su lengua y sus leyes). La próxima vez que seáis invitados a una boda ya tenéis de qué hablar............Ave poblareños!!!💏
La foto es del rapto de las sabinas porque fue el inicio de estas costumbres de las bodas.......
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