alea jacta est......no creo
Hace mucho tiempo, allá por los últimos años de la república romana y tras las difíciles claúsulas que le imponía el Senado del cónsul Léntulo y Cneo Pompeyo (éste disponía de sesenta mil legionarios, más de 6 legiones) a Cayo Julio César, le pusieron entre la espada y la pared. Reunió a su legión favorita compuesta de galos del Piamonte y Lombardía a quienes César había dado la ciudadanía romana, les trató no de milites, sino de conmilitones, compañeros con los que había convivido diez años, todos le dieron su conformidad a pesar de que César no tenía ni dinero para pagarles, entregaron sus soldadas y ahorros y "echó los dados" cruzando un pequeño riachuelo que pasó a la posterioridad como Rubicón. La frase Alea jacta est pasó a la posteridad "la suerte está echada", aunque ésta no era típica en las legiones romanas. Se jugaba a los dados y casi con seguridad, si pronunció alguna frase, seguro que fue " los dados están en el aire". Con una legión, exceptuando un soldado que desertó para ponerse al lado de Pompeyo, llamado Tito Labieno, cruzaron el río y en poco tiempo se le unieron otras tres legiones voluntarias. Escribió Cicerón: "las ciudades se abren ante él y le saludan como a un dios" ( aquí comenzó Cicerón a pensar que se había equivocado en tomar partido por Pompeyo).
Luego pasó lo que tuvo que pasar.
Así que si alguna vez usáis la frase Alea jacta est, pensad que fue otro, no Cesar el que la pronunció. Los dados están en el aire!! Esa sí!!
Lástima que en esta nuestra pequeña patria hoy día, no haya un político que les grite a los independentistas: He tirado los dados!!!
Es broma, no me gusta la sangre. Pero pensarlo no es pecado. Por cierto, en la imagen, las medallas que llevan los centuriones se llamaban " phaleraes". Los centuriones más bravos llevaban muchas.
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