Memoria histórica en España
Ante todo indicar que no es un panfleto político, solamente como indica el título, Historia reciente.
Las Elecciones generales de España de 1933 ( con datos tomados de wikipedia y verificados en hemeroteca de La Vanguardia).
Pedro Sanchez sigue con su memoria histórica y su alegato descalificador y continuo a la derecha, pues a la memoria histórica vamos:
Elecciones en España
Distribución de escaños en el Congreso de los Diputados año 1933
(por bloques):
13 Izquierda republicana, 24 Izquierda nacionalista, 63 Marxistas, 138 Centro, 37 Nacionalistas, 161 Derecha, 36 Monárquicos de extrema derecha y 1 Falange. La mayoría absoluta se consiguió por parte de las derechas y centro.
La derecha, monárquicos y el centro ganaron las elecciones de 1933 pese a lo que quiere hacer ver la izquierda. Qué pasó tras las elecciones?:
El presidente Alcalá-Zamora, tras la derrota de la izquierda que no aceptó ésta, escribió: "Nada menos que tres golpes de Estado se me aconsejaron en 20 días [por las izquierdas republicanas]. El primero a cargo de Botella, el ministro de Justicia, quien propuso la firma de un decreto anulando las elecciones hechas. Inmediatamente después propuso Gordón Ordás, ministro de Industria, que yo disolviese las nuevas Cortes. Pocos días más tarde Azaña, Casares y Marcelino Domingo enviaron una carta a Martínez Barrio, presidente del Consejo, una carta apremiante indicando que las derechas estaban llamando a la solidaridad masónica de forma clarísima".
La maniobra golpista de Azaña y sus compañeros fue la más peligrosa, pues presionaron para suspender la reunión de las Cortes salidas de las urnas, formar un Gobierno con los partidos de izquierda y organizar una nueva consulta electoral con garantía de triunfo de los derrotados. Tales actuaciones, completamente antidemocráticas, eran coherentes, en cambio, con su concepción despótica de base, señalada reiteradamente en estos artículos y sin la cual no se explica la conducta del político: "Una república para todos los españoles, pero gobernada por los republicanos", es decir, por los afines al propio Azaña, votara el pueblo lo que quisiera.
El líder de la derecha Gil Robles tras la violencia, asesinatos perpetrados sólo hizo un llamamiento a la concordia: “Estamos como un ejército en el paroxismo de la lucha, en pie de guerra, y sin embargo yo quisiera que el choque no llegara. Paz y cordialidad, a quienes nos voten y a quienes no nos voten".
La ERC, nacionalista catalana de izquierda, reaccionó con estridentes amenazas. La Humanitat, el periódico de Companys incitó a las masas:
"¡En pie de guerra! Ha ganado toda la tropa negra y lívida de la Inquisición y el fanatismo religioso, para apuñalar la democracia. No ha sido la Lliga ni Acción Popular la triunfadora. Ha sido, aquí y fuera, el obispo. Ha sido la Iglesia, ha sido Ignacio de Loyola".
Aquellos reaccionarios de izquierdas apeló "al fanatismo, a la locura, a la traición, a la miseria moral y mental de una conciencia de esclavo y de iluminado".
Realmente, la ERC parecía estar describiéndose a sí misma. Y concluía:
Realmente, la ERC parecía estar describiéndose a sí misma. Y concluía:
"Es la hora de ser implacables, inflexibles, rígidos. Sin perder la serenidad, sólo hay que escuchar una voz, que resonará, si hace falta, en el momento preciso".
En pie de guerra, pues. Y no se quedarían en palabras, como iremos viendo.
La CNT replicó a las elecciones con su más sangrienta insurrección hasta la fecha, causando en varias provincias un mínimo de 89 muertos (posteriormente los muertos sólo en la Cataluña de Companys fueron de 8.870 asesinatos del clero y ciudadanos).
Pero la reacción más cargada de peligro partió del PSOE: crearon la campaña para expulsar de los puestos de poder a Besteiro y a sus seguidores, por medios a menudo violentos, y los preparativos para un movimiento revolucionario se aceleraron. Los dirigentes bolcheviques despreciaban abiertamente al centro derecha, y consideraban llegada la ocasión histórica de cumplir sus objetivos máximos derrocando la república burguesa. Lo expresó con claridad uno de los principales comprometidos, Amaro del Rosal, en una disputa con los besteiristas:
"El año 33 es favorable a la revolución. Existe un espíritu revolucionario; existe un Ejército completamente desquiciado, hay una pequeña burguesía con incapacidad de gobernar, que está en descomposición. Tenemos un gobierno que no conoce la historia de España, que es el de menor capacidad, el de menor fuerza moral, el de menos resistencia. Por eso yo opino que ahora todo está propicio".
Lo mismo pensaban Largo, Prieto, Araquistáin y la plana mayor del partido.
El triunfador de las urnas había sido Gil-Robles, con la CEDA como partido más votado, y por tanto con plena capacidad legal para exigir el poder. No obstante, renunció a hacerlo, de momento, pensando que le bastaría con presionar desde fuera del Gobierno a su aliado, el Partido Radical de Lerroux, en espera de que se calmasen las pasiones de las izquierdas. Pero sus adversarios tomaron su gesto por una muestra de debilidad y se enardecieron todavía más.
Pese a la moderación evidente, la CEDA (la derecha) recibió el tratamiento de fascista. Por supuesto, los dirigentes del PSOE no creían que lo fuera, como expresó claramente Araquistáin en la revista Foreign Affairs. Pero de cara a sus seguidores en España, y a la población en general, utilizaban el truco del "fascismo" para provocar en las masas inquietud y voluntad de lucha y paralizar a la CEDA, empujándola a la defensiva.
Copio a Pío Moa, ex comunista y escritor, nos indica que las elecciones del 33 marcan el momento decisivo de la República, pues los políticos y partidos manifestaron entonces con plena claridad sus auténticas posiciones, las que habían de conducir el país a la catástrofe. La gravedad del momento queda reflejada por historiadores solventes, como Stanley Payne, Paul Preston y otros, pero no, desde luego, por la corriente progresista, cuyas concepciones, según comprobamos reiteradamente, difieren poco de las de aquellos partidos que rechazaban la voz de las urnas, urdían golpes de estado y se ponían en pie de guerra porque la población había preferido otras fórmulas para resolver sus problemas.
He comprobado la veracidad de todo lo indicado (aunque con diferente tinte según el periódico consultado) y no creo que Pío Moa escriba ninguna mentira.
Mi intención no es defender a la derecha, en el fondo la política me horripila y no me gustan ni unos ni otros, y por supuesto pienso que la época de Franco fue una dictadura y como tal jamás apoyaré nada que provenga de ésta, .....pero si hay algo que veo con claridad meridiana y es de libro, es la prepotencia de un PSOE y ERC (la del 1933 y la del 2018) que nos hace creer que ellos siempre tienen razón y son los buenos, y la derecha, todos unos traidores y fascistas.
No ha cambiado nada 83 años después, Pedrito Sanchez sigue con su rollo y sólo la izquierda está llamada a la mayor gloria, y Tardá-Junqueras y su secuaz Rufián, utilizando la palabra democracia demasiadas veces, tachando continuamente de fascistas a todo un país e insultando a todos. Aquel que no piense como ellos debe pudrirse en la miseria y de paso descalificarlo a todos los niveles.
Es historia, triste y dolorosa, pero es así y la argumentación es real y penosa, lo peor de todo es que este país no aprende y siempre tropezamos con las mismas piedras. Esto es horrible/horribla, por si me recrimina alguno/a de la CUP...............
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